sábado, 27 de junio de 2015

Refused “Freedom (2015)”.

No perderemos mucho tiempo (bueno, si) en si esta bien o mal que la banda vuelva a estar en activo tras su vuelta en 2012 después de la anunciada muerte en los 90’s o bien que hayan resucitado de nuevo solo un año de su segunda muerte, por lo que de momento han gastado tres vidas, si habláramos de un videojuego, seria la última. Esta claro que ser activista y anti todo no llena tu cuenta corriente, por lo que ha sido necesario tragarse todo el discurso post primera y segunda muerte de la banda para volver y aprovechar de nuevo el estado de culto de la banda, eso si, parece que perderán unos cuantos de sus seguidores más fieles y con principios. Por otra parte, como en “casi” todas las reuniones algún miembro se baja del carro, ya sea con o sin polémica, en este caso el guitarrista Jon F. Brännström. 


Si nos ceñimos a los estrictamente musical, todo el mundo esperaba una continuación lo más próxima a “The Shape of Punk to Come (1998)”, como si hubieran pasado diecisiete años. Estoy seguro que si Refused no se hubieran separado en 1998 su sonido hubiera girado hacia la innovación con mas motivos electrónicos, etc… en su música y no se diferenciaría en exceso a lo que nos presentan actualmente. Por otra parte, sería absurdo esperar un disco de Hardcore al uso, los proyectos una vez finiquitada la banda por parte de sus miembros (The Internacional Noise Conspiracy, IVSN, Abhinanda, etc…) no dan una pista a ello y quizás solo en la inicial “Elektra” es donde menos innovaciones encontramos con un sonido directo, Riffs marca de la casa y que encajan totalmente con su pasado, situada en el inicio del álbum puede parecer que su sonido continua, pero el resto del álbum es toda una variedad sonora, que si bien es destacable Porque demuestra que han hecho el disco que han querido, también representa el riesgo del mismo. 



En "Old Friends / New War" nos encontramos con electrónica, voces sampleadas o filtradas, acústicas, percusiones, gritos, etc...un claro ejemplo de tema que esta muy bien trabajado y que abarca diversos elementos, "Dawkins Christ" tras unas voces femeninas arranca entre guitarras realmente heavy metálicas de la vieja escuela y encajando entre redobles y cambios de ritmo, así mismo destaca la voz que mantiene el ritmo del tema, "Françafrique" descoloca pero que queréis que os diga, si os despojáis de prejuicios se disfruta como con esos temas de Faith No More que nos hacían fruncir el gesto para luego disfrutarlos, el grito antes del bloque de la letra de "Kill, Kill, Kill" resulta muy molon. 


Para "Thought Is Blood" mantienen el ritmo intranquilo hasta que explota en mitad del álbum para relajarse hacia el final con algún que otro arreglo electronico antes del estallido final, "War On the Palaces" podría encajar como guiño al Rock And Roll de los Stooges, cargado de Soul y esos ambientes generados por los vientos y las guitarras filtradas, por no hablar del vacilon estribillo. "Destroy the Man" no acaba se funcionar, ese estilo demasiado atropellado no engancha y se hace pesada, al contrario que “366” que empieza gritona y bajo los parámetros habituales se muestra como una pieza marca de la casa. En "Servants of Death" la electrónica abraza la cara funky de la banda, algo así como el hardcore versionando a Prince, eso si, cargado de elementos bailables, "Useless Europeans" supone el punto final a modo de tema introspectivo, de un álbum que abarca todas las influencias de una banda que se muestra ambiciosa porque se hable de ellos, ya sea con su música o bien con su discurso ya poco creíble fuera de ella.