Tenia claro que el nuevo álbum de la Michael Monroe Band lo tendría muy difícil para estar a la altura de “Sensory Overdrive (2011)” (por cierto, ahora recuerdo que desde sus shows en nuestro país de ese mismo año, prácticamente no escucho dicho disco, tendré que poner remedio), pero eso si, también tenia claro que seria un disco potente, ya que Michael sigue en plena forma y muy activo. Uno de los factores que influirían en el disco, es la composición de los temas, en esta ocasión Dregen se me antojaba que deberia ser el encargado de cubrir a Monroe, y es difícil estar a la altura de todo un experto como Ginger, o bien de Todd Youth que no olvidemos que parió buena parte de los temas de su anterior disco. Por otra parte, parece que el resto de la banda han aportado su toque y dar forma un álbum que suena más al Monroe de siempre, con su toque de clase y dejando que sus colaboradores le den algo de su personalidad al mismo.
A nivel general, nos encontramos con un disco que sigue la línea de su predecesor, pero matizando ciertos aspectos, destaca que saxo, armónica y vientos tienen más protagonismo que en anteriores propuestas, en contra de la inmediatez o de las formas más atropelladas. El elemento Pop de Ginger ya no esta presente, Dregen se muestra menos visceralidad de lo que podíamos esperar (No se si dejara ésta para su álbum en solitario), salvo en la inicial "TNT Diet", puñetazo en la mesa para arrancar, "Ballad of the Lower East Side" ya la conocíamos, huele a NY por todos lados, es un himno de bar, y por que no, mira claramente a DGeneratión, "Eighteen Angels" es vacilona como ella sola y Stoniana, "Saturday Night Special" acelerada y de giro Power Pop.
Si hay un tema redondo en este disco, ese es "Stained Glass Heart " recrea un contexto que en lo musical tiene aires de Foo Fighters, y en su parte vocal esta realmente trabajado, posiblemente Michael ha estado escuchando menos Punk estos días y le ha salido un tema realmente interesante.El tema que da titulo al álbum, podría pertenecer a la última etapa de Backyard Babies, se nota que Dregen ha puesto de su parte en el. Si durante el disco, se evidencia la elaboración de los temas, es en "Soul Surrender" donde se pasa del Punk al Reggae sin problemas, sin duda otro punto fuerte del álbum. O bien "Hands Are Tied", con esos coros vacilones de nuevo y el saxo de Michael marcando el ritmo del tema. Como ya he comentado antes “Horns and Halos (2013)” se me antoja un álbum más de sonido Monroe, menos directo, pero con mucha clase en su interior.
