Estos días esta de gira por mi ciudad Joe Satriani, sus fieles seguidores están de enhorabuena y acuden a un baño de virtuosismo elevado a la máxima potencia. Por otra parte, se cumplen treinta años de "Marching Out (1985)" de Yngwie J. Malmsteen, el disco que junto a Jeff Scott Soto puso al sueco definitivamente en la órbita de los guitarristas con exceso de ego. Mi menú musical siempre se ha mantenido alejado del virtuosismo o música técnica, pero hay que admitir que cuando Steve Vai, Racer X, etc... salieron a escena, sentimos curiosidad por su propuesta, hasta ahí.
Una gira no apta para no admiradores del virtuosismo es la que en 2003, protagonizaron Steve Vai, Joe Satriani e Yngwie J. Malmsteen bajo el nombre de G3, todo un Tour de Force de escalas, melodías, punteos, mástiles al aire, etc.... Eso si, me resulta curioso como tiraron del "Rockin In The Free World" para capturar esa experiencia y siempre me choco ver a Yngwie tocando en la jam final la pieza de Neil Young, aparentemente alejada de su universo barroco y clásico, eso si la lleva a su terreno y entre los tres la alargan a más de diez minutos de destreza (con Satriani a las voces) y exhibición técnica y rockera, dándole todavía mas halo de clásico a la pieza original.
Parece que definitivamente Silvertide no forman parte de la escena Hardrockera americana, una pena, esos tíos tenían clase y estilo, pero pocas ganas de estar juntos, al menos por lo visto en su reunión de hace un par de años. Después de un single realmente bueno como "Try, Try, Try" y un puñado de shows, las señales de vida de la banda han desaparecido, una web sin actualizar y una página de Facebook que solo sirve para publicitar la nueva banda de Nick Perri, guitarrista y cerebro de la banda.
Al contrario que Silvertide, Mount Holly están activos al 100% y basta con pegarle un vistazo a las redes sociales o a la web de la banda para verificar que en breve tendremos el disco de debut de la banda. Hasta unas treinta canciones han grabado para un debut que disfrutaremos en 2016, basándose estas en la clase del guitarrista, un toque setentero y una banda efectiva que se basa en conjuntar su sonido en base al guitarrista y a la voz de su cantante. Por buscar una referencia actual, Rival Sons serian un buen referente e incluso Scorpion Child, y se me antoja que junto a la imagen de la banda (son todos tíos guapos), serán una de las bandas de 2016.
Cuando finiquitas tu carrera indefinidamente en el año 2010 por falta de inspiración en tus discos, por muy buenos shows de despedida que hicieras, se me antojan que solo cinco años para volver a retomarla son pocos y el resultado puede ser como una continuidad de donde los dejaste. Es evidente que el tibio álbum en solitario de Drenen y la carear de Nicke como cantautor, no les llevan a ningún sitio y evidentemente no pagan sus facturas. El resto (Johan y Peder) simplemente se dejan llevar por los lideres de la banda, total para no estar haciendo nada musicalmente siguen donde lo dejaron hace unos años.
Ese retorno tiene un soporte discográfico de nombre “Four By Four (2015)”, el cual en unas primeras escuchas descoloca por un simple motivo de calidad, cuesta pensar que en cinco años solo hayan podido parir nueve temas de esa calidad (no se si se han guardado alguna cara b como antes). Si no se pierde la paciencia y se le da algo más de margen al álbum, el resultado es algo más positivo, si bien como mucho nos podemos quedar con un par o tres de temas para que entren en su repertorio habitual de directo.
En el lado positiva comentada anteriormente se encuentra el single que eso si entra por los pelos, "Th1rt3en Or Nothin" quiere sonar Sleazy pero el "cencerro" y los arreglos de percusiones acaban dándole un toque demasiado disperso, lo mejor el estribillo. "I'm On My Way To Save Your Rock And Roll" entre directa y suena al pasado, pero la estropea un coro excesivamente blandito, lo contrario que "White Light District" que si esta encajada en unos buenos esquemas, solo le faltaría mas pegada al igual que en "Piracy" que finalizaría el bloque siendo generosos de buenos temas. En el lado de cosas que no deberían asomar en un álbum de Backyard Babies se encuentra la balada a lo Oasis malos que es "Bloody Tears" o la necesidad de ser Green Day o lo que es peor Blink 182 en "Never Finish Anything" o el romanticismo de "Mirrors" cargada de azúcar innecesario. Curiosamente para el final del álbum es cuando intentan buscar algo de innovación en su sonido, aires blues o incluso jazzys para "Walls" que peca eso si de larga y tirar para donde siempre. Lo dicho, es una álbum corto, pero no perdáis mucho tiempo con el.
Poco o nada ha cambiado en el mundo sureño de Hogjaw, salvo la incorporación de un nuevo guitarra que si que ha dado algo de movilidad y dinamismo al sonido, todo sigue igual (hasta lucen las mismas camisetas que hace cuatro giras), shows de calidad garantizada, aunque puedes tener sensación de ya haber estado allí. Por otra parte, en el otro lado del escenario, su público sigue siendo el mismo (en esta ocasión en menor número), con ganas de recibir el porcentaje necesario de guitarras, aunque creo, al menos para mi, que en esta ocasión falto algo más de ese porcentaje de punteos tirando al heavy metal clásico que tenían sus anteriores discos al que presentaban.
"Rise To The Mountains (2015)" peca de continuista en una formula ya de por si muy encorsetada, aunque si bien es cierto que puede ser cosa mia ya que no le he dado el recorrido necesario y como es evidente una buena parte de su show se nutre de el. Por otra parte, creo que su batería debería tener algo mas de protagonismo vocal, cuando toma las riendas el show gana en pegada. Así mismo a su favor juega la incorporación del nuevo guitarrista que toca realmente de forma dinámica y aporta algo mas a la voz de JB (siempre he pensado que esa voz no esta compensada con su cuerpo, si la escuchas sin saber como es podría parecerte un guaperas!). En lo que concierne al repertorio, durante hora y media de show y con la apertura habitual ya de "Rollin Thunder" te hacen pasar pasar un rato entre guitarras dobladas que pican de toda su discografia y algún momento de "Jam" pero sin llegar a hacerse pesado. En resumen completaron un buen show que no se diferencio de los anteriores, quizás solo por la elección del local, Hogjaw necesitan la cercanía de la barra del bar.
Jonathan Tyler no solo se ha despojado de The Northern Lights (y por algún que otro problema legal con el nombre) para editar el nuevo disco, si no que también se ha quitado de encima la influencia fresca y rocosa de una banda que hace cinco años sonaba más cerca al rock americano que asoma en las emisoras de radio que al aire de canciones más intimas y desnudas. Aunque mantiene la esencia Rock en muchos temas, tiene que ver que la reciente gira con Butch Walter otro rockero que se ha lanzado por el camino íntimo y la amistad con Nikki Lane, esa chica a la que mejor le sienta el aire Cowgirl en su cambio o nuevo giro.
Si podemos decir que le enfoque de su aventura como artista en solitario va ligada al Rock de nueva generación con aires Indie y de ese que mete influencias de raíces sin problema, el propio autor asume influencias de ZZtop al lado de otras de George Harrison JJ Cale o de Ennio Morricone. La electricidad da inicio al álbum “Hallelujah”, de ritmo rápido y enérgico pega una patada al oyente con una voz que se amolda a la melodía de la guitarra, pero esa patada queda diluida rápidamente cuando 'Down To The City” ralentiza la energía inicial en clave country, así como "Honey Pie", todo un trabajo de desesperación emocional, bien instrumentada, así como “Let It Out.” en esta ocasión en tono eléctrico.
Una pieza compuesta para ser cantada en dúo es “To Love Is To Fly” donde junto a Nikki Lane se desarrolla esta canción de amor, “Riverbottom” remonta el animo ya que esta cargada de energía, de esas canciones perfectas para el directo, engancha y se te queda en la cabeza. La colaboración con Ray Wylie Hubbard en “Hey Mama, My Time Ain’t Long” suena a balada de forajido buscado por la ley. “Everything Was Cool in 2002,” cierra el álbum de forma larga entre matices de órgano que rozan la psicodelia, un disco que supone un importante giro hacia una carrera más personal o bien intentando llegar a otros determinados sectores de publico y parámetros musicales.
En los años 80’s cuando un guitarrista entraba en una banda para sustituir a otro en la banda de una leyenda rockera, era motivo de analizar a fondo su trabajo, ya que en esos tiempos cada uno tenia su técnica personal, etc… Hoy en día existen muchas facilidades para aprender a tocar y por supuesto proliferan lo músicos “mercenarios” que calcan el estilo de cualquier gran guitarrista. En 1986 Craig Goldy que estaba en Giuffria, entro en Dio para sustituir a Vivian Campbell que había desarrollado una excelente labor en la banda, el estilo de Goldy era algo más metálico y se noto, éste no se mantuvo mucho tiempo en la banda.
Goldy estuvo a punto de entrar en la banda de David Lee Roth, en este caso al guitarrista que sustituiría sería Steve Vai, llego a componer con Roth el tema “Lady Luck” del álbum “A Little Aint’ Enough (1991)” pero se lanzo en una aventura en solitario con Jeff Pilson de Dokken que no lo llevo a ningún sitio. En el año 2000 entro de nuevo en Dio sustituyendo al guitarrista de dudosa calidad Tracy G, a posterior se fue alternando el puesto con Doug Aldrich, Goldy se unió a Budgie y se fueron sustituyendo el uno al otro hasta el año 2010. Actualmente su guitarra suena en tributos a Dio como Dio Disciplines y otras aventuras en forma de homenaje a la persona que lo coloco en el panorama del Heavy Metal.
Las bandas de Hard Rock // Sleazy de finales de los 80’s principios 90’s eran especialistas en ponerse pseudónimos para ocultar sus nombre reales, Love/Hate fueron especialistas y Pearl, Love o Skid adornaros sus nombres artísticos, por otra parte, les tengo un especial cariño no solo por los buenos discos que facturaron, si no por el estilismo que sobre todo en la figura de su bajista se encargaron de mostrarnos, esas “chupas” de cuero pintadas eran espectaculares, por no hablar de la cruz de latas de Budweiser que lucían en sus shows.
Peleas a parte entre sus miembros originales por usar el nombre de la banda y siguiendo la pista a la situación actual de su bajista Skid Rose, compruebo que publicó un trabajo en solitario en éste 2015, pocas pistas se encuentran por la red, salvo videos en Youtube.
Podríamos decir que “Blood Moon (2015)” es un álbum de lo que consideramos Stoner Rock de manual, éste abarca los parámetros que asociamos a dicho estilo, eso sí, con el suficiente dinamismo tanto en su instrumentación como en la aplicación de las voces donde el apoyo vocal femenino y algunos colaboradores juegan un papel clave en la luz que emite el álbum. Luna Sol es la nueva banda de todo un veterano de la escena, Dave Angstrom (Hermano, Supafuzz, etc…) se instala en Denver y junto a músicos de la zona y tirando de agenda para contactar con los invitados del álbum (John Garcia (Kyuss, Hermano, Unida, etc…), Daddy Brown (Orquesta del desierto, Hermano, etc..), Nick Oliveri (Qotsa, Kyuss, etc…) o Dizzy Reed (Guns And Roses, Dead Daisies,etc…) nos ofrece un álbum que da un poco de brillo a un genero que había caído en el estancamiento de formas.
Las armonías vocales de "Bridges" sobre las capas de bajo activan los cinco sentidos desérticos de forma inmediata para los riffs de "Death Mountain" donde ya se empieza a notar el porcentaje femenino de la banda abriendo una ventana a la melodía entre blues árido. "December" tiene un invitado ilustre de apellido García que aporta su sello sobre una pesada carga rítmica, "Leadville" aporta luz al estilo PJ Harvey en un tema cargado de Banjos y aire de campo, "Pretty Rotten" cortante en sus guitarras y agresiva con un trabajo vocal muy trabajado.
El lado Sabbathiano aparece en "Operator" junto a la voz rasposa y complejidad instrumental, "Standley Lake" vacilona y cargada de guitarras acariciando pedales, "Your War" es HardRrock disfrazado de blues y el cierre con "In the Shadows" da el aire oscuro y algo épico de un disco que daría más de si y dinamismo si la mitad femenina tuviera más protagonismo pero que deja claro que es una puesta al día dentro de un estilo muy encorsetado.
El momento en el que TUFF podrían haber llegado a tener sus quince minutos de gloria llego tarde, en 1991 ya las grandes masas de fans del Hard Rock y melenas crepadas se desvanecían, aunque la banda logro colocar en el número tres de las listas de la MTV el vídeo de la bala de manual “I Hate Kissing You Goodbye” justo detrás de Metallica y Guns And Roses, solo fue un espejismo. Es cierto que ya en 1985 la banda empezo a dar señales de vida, pero se mantuvo en el urdenground hasta que en 1990 un directivo de Atlantic confió en ellos para tener en el sello a sus propios Poison o los nuevos Ratt, nada de eso paso.
Curiosamente, la banda nunca se ha separado y a lo largo de todos estos años han ido pasando por sus filas decenas de miembros, algunos como John Corabi o Keri Kelli. Así mismo han ido retro alimentando su discografia con reediciones de sus demos, primer disco, directos y recopilaciones que poco o nada han aportado y colaboraciones en casi todas las recopilaciones tributo de grandes nombre como Bon Jovi, Def Leppard, etc… todo en un puro acto de supervivencia Hardrockera.
Como no podría ser de otra manera en 2015 sale a la luz otra recopilación innecesaria de rescates de su años iniciales “Decadatión (2015” y siguen en activo dando shows con Stevie Rachelle y Todd Chase de esos años. Eso si, la letra de “The All New Generation” se podría aplicar a cualquier generación actual, cargada de referencias al Rock and Roll y de donde viene el mismo y sobre todo de respeto hacia el.
El ex guitarrista de Queensrÿche Chris DeGarmo, actualmente se gana la vida como piloto de Jets privados, aunque asegura que la música la sigue viviendo como cuando empezó a crearla. Bueno, puede ser, aunque para el gran público lo realmente interesante seria una reunión de la formación clásica de Seattle, recordemos que ahora existen dos proyectos como Queensryche por motivos de diferencias entre ellos, desgraciadamente no vi a DeGarmo en directo, pero se me antoja un tío influyente en figuras como Jerry Cantrell.
Este año ha decidido volver a la música, alejado del Hard Rock y acompañando de su hija Rylie (que reside en Paris) en un nuevo proyecto llamado The Rue. El mini LP ha sido grabado en el estudio del sótano de su casa de Seattle, y se basa en ambientes acústicos junto a las influencias vocales de su hija (Billie Holiday, Ella Fitzgerald) y acompañamientos de instrumentos de cuerda. Esperemos (aunque es complicado) que DeGarmo se vuelva a ver tentado por el Hard Rock con este proyecto y llame a Tate para reformar Queensryche.
Sex & Drugs & Rock & Roll hará las delicias de los que estamos enganchados al Rock Amd Roll, la única pega que se me ocurre ponerle es la corta duración de sus episodios. En modo Spinal Tap la serie recrea a modo comedia los excesos y choque de egos de cómo han sobrevivido en la actualidad los componentes de The Heathens una banda que a principios de los 90’s estuvieron a punto de ser famosos y todo se fue al traste. La historia se centra en Johnny Rock, el líder de la banda que fue famosa por sus excesos, sus potentes directos y por separarse el mismo día de la edición de su disco ya que el guitarrista Flash (Actualmente famoso por ser el guitarrista de Lady Ga Ga) encontró a Johnny en la cama con su esposa.
25 años después, Johnny sigue con su ego por las nubes y dándole a la cocaína y la marihuana, aunque necesita medicamentos de otro tipo y sobre todo solvencia económica. En esos momentos aparece una hija de la cual desconocía su existencia y con una pila de dinero en efectivo ésta consigue que la banda se junte de nuevo en el estudio, pero ella será la cantante y Johnny el compositor de los temas. Los diálogos sobre bandas, músicos, etc… son los suficiente ácidos e irónicos como para sacarte una sonrisa. Por otra parte, como no Dave Grohl tiene un cameo, así como Greg Dulli para esta sátira del rock And roll más destructivo.
La primera edición del Hard Rock Rising Barcelona presentaba en Barcelona un cartel alejado de lo que podríamos concebir como los orígenes de la famosa cadena de restaurantes, concentrando en su primera jornada las bandas de mayor empaque guitarrero y en la segunda “Otro” tipo de propuestas, eso si, en la publicidad del festival se referenciaba como “RockTronik”. La tarde del viernes empezó con los californianos The Osceola Brothers que aplicaron un blues al Estilo Stevie Ray Vaughan realmente interesante, versión de “Voodoo Chile” incluida, les siguieron The Carnabys con un Indie Rock al uso y de corte festivo, para muestra el medley de cobres de The Hives y Blur. A posterior Vetusta Morla ya empezaron a congregar a un importante número de seguidores para ver su propuesta. Entre todas las bandas Nasty Mondays pincharon música para ir calentando el ambiente, mis buenos amigos Soren y Max hicieron sonar AC/DC, The Cult, Stones, Ramones, una pena que no dispusieran de un set completo.
Uno de los dos grandes protagonistas de la noche era Lenny Kravitz, curiosamente nunca había visto al rockero de las eternas Rayban Aviador en directo (A principio de los 90's, Kravitz anulo un show en Zeleste de Barcelona donde Blind Melon debían telonearle, quedándome con el ticket en mis manos). El show de Kravitz lo soporta directamente su banda, hasta once músicos en escena que recrean toda una All Star Band al estilo Springsteen o Prince, con una sección de viento espectacular y una base rítmica muy sólida que se junta con el “Groovie” de su guitarra. Todo ello le sirve a Kravitz para ofrecer todo tipo de poses de cara a la galería, aunque hay que reconocer que sobre todo en los primeros temas del show y en la sexy “American Woman” (The Guess Who Cover) se aplica a fondo. “Always On The Run” funciona muy bien hasta el solo de guitarra, en ese momento el tema se alarga hasta el infinito con solos que finalizan en una especie de sesión Free Jazz de sus músicos. “Let Love Rule” se desvirtúa por un innecesario baño de masas de Lenny que da el resto para “Fly Away y la final “Are You Gonna Go My Way” donde la extensión instrumental con un Lenny ya fuera del escenario es espectacular, el riff con el saxo sonó increíble, un buen final de un show que podría dar mucho más de si, sobre todo por los músicos que acompañan a Lenny Kravitz.
Las otras estrellas de la noche eran Kings Of Leon, la banda de Talihina llevaba un buen puñado de años sin dejarse ver por Barcelona, están trabajando en nuevo material y esta era una de las pocas fechas que hacían este verano. “Mechanical Bull (2013)” fue un buen disco, con el toque personal habitual y que presentaba una buena colección de temas. Con una presentación muy trabajada visualmente y con ese aire de tensión contenida se presento la banda, que si bien en ciertos pasajes podrían haber impuesto algo más de pegada, éstos están perfectamente compenetrados, ayudando el soporte de un quito músico encargado de arreglos y de una tercera guitarra rítmica que en propuestas rockeras recientes como “Supersoaker” o “Mary” sonaron muy bien, así como en piezas más trabajadas como “Closer”. La pegajosa noche quiso ser protagonista y poco a poco una tormenta de verano quiso ser protagonista curiosamente a partir de “Cold Desert” que aplico un aire de épica al show en “Radiocative” y que estallo en las finales “Use Somebody” y “Sex On Fire” con público y banda calados por la lluvia que ceso al final del concierto.
Como si de un viaje en el tiempo de treinta años atrás se tratara, el Rock Fest BCN presenta un cartel lleno de nostalgia de un estilo que se resiste a desaparecer de nuestras vidas y memorias, el Heavy Metal en casi todas sus vertientes e invitados ilustres del Rock and Roll. Dejando de lado el concepto "Low Cost" del recinto, es obligatorio destacar el buen sonido de ambos escenarios y lo logística para cumplir horarios y las escasas esperas entre bandas. Si como en mi caso se asiste una sola jornada, podemos retor alimentarnos con la experiencia de vivir un concepto de festival de un solo día al estilo Donington de sus años de magia y esplendor, eso si, un factor básico es rodearse de un buen puñado de amigos.
Bajo un sol que ya empezaba a dejar paso a lo que seria una noche de alto porcentaje de humedad y sonoro, Status Quo daban buena cuenta se de su clase y del amplio porcentaje de clásicos que albergan en su repertorio, algo así como los Ramones del Rock And Roll se sucedieron los clásicos sonando realmente compactos, "Caroline", "Down, Down" son solo una muestra de la clase de una banda mítica. Sinceramente, mi presencia en el festival y el gran porcentaje era Scorpions, no quería perder la oportunidad posiblemente de verlos cerca de casi por "última" vez, habían pasado 22 años de mi última vez con ellos, en una sala Zeleste que no se lleno en 1993 y con Duff como invitado especial.
Aunque el show de los alemanes se resiente por meter demasiado material reciente y por caer en ralentizar el ritmo y dinamismo del show con demasiados pasajes lentos o con el set acústico, aunque sobra decir que unos músicos con talento siempre te ofrecerán buenos momentos en su show como "Dynamite" o la primera parte del show con "Make It Real", "The Zoo" "Coast to Coast" o el medley 70's formado por "Top of the Bill / Steamrock Fever / Speedy's Coming / Catch Your Train" que conforman la parte más disfrutable del show. En la segunda mitad la banda el show baja en exceso de intensidad y su batería Kottak cobra excesivo protagonismo en su solo, sinceramente esperaba ver a Rudolph corriendo con su Flyng V subiéndola hacia el cielo, pero tuvimos que ver un solo de batería innecesario.
La parte final con cuatro gemas de su discografia como "Blackout", "Big City Nights", "Still Loving You" y "Rock You Like a Hurricane" sirve para dejarte con mejor sabor de boca, aunque éstas suenen como con una marcha menos. En el apartado físico los jefes de la banda se mantienen bien, Rudolph sin duda es el actual motor de ellos, Matthias se acerca a la pasarela del escenario en reiteradas ocasiones y Klaus se mostró activo, aunque no es necesario tirar infinidad de baquetas de la batería a la gente¿?. Por último, una banda de su carrera debería aprovechar las visuales y pantallas para ofrecer en su gira de 50 Aniversario algo más elaborado a sus fans.
Saxon si que tocaron con toda la fuerza que hay que hacerlo a altas horas ya de la noche y salieron a jugar la carta ganadora de sus grandes canciones, mi favorita de ellos "747 (Strangers in the Night)" engancha a cualquiera, "Crusader" sin duda fue el tema del festival para mi, es un himno que da paso a una recta final espectacular con "Princess of the Night", "Wheels of Steel" y "Denim and Leather". WASP tenían el difícil papel de cerrar la noche, con todo el mundo arrastrando mucho cansancio y polvo sobre sus cuerpo, pero hay que reconocer que Blackie Lawless cumplió aunque anda justo de voz y el fantasma del playback parece que le acompañara ya para siempre, meter "The Real Me" de The Who le da puntos que junto a "Wild Child" o el medley "Sleeping (in the Fire) / Forever Free" que sonó muy bien le ayudaron a completar una actuación muy buena y dejar un buen punto final a la jornada.
No se si llamarlo "All Star Band" o "Hard Rock Sound System", lo que esta claro es que The Dead Dasises y su larga lista de miembros que han pasado por la banda es un proyecto que recupera el Hard Rock con denominación de origen en Los Angeles. Actualmente en la banda (al menos en su versión en directo) se encuentran Richard Fortus (Atentos también a su banda The Compulsions con Sami Yaffa), Marco Mendoza, John Corabi, Dizzy Reed, David Lowy e Tommy Clufetos y sin adentrarse en sonar actuales, éstos recuperan el sonido puro del Hard Rock con sus correspndientes influencias claro esta.
En lo que a su último álbum se refiere "Revolución (2014)" en éste nos encontramos "Hits" como "Mexico" o "Devil Out Of Time" que de haber salido en 1989 habrían arrasado en las listas, pero ahora solo los degustara unos pocos. Por otra parte, y esto es más personal, en ciertos temas recuerdan a los Britny Fox post Dizzy Davidson, precisamente ambas bandas incluyen un cover de "Midnight Moses" de The Sensational Alex Harvey Band en uno de sus discos, demostrando las influencias y tocados de forma exquisita, aunque innecesario al fin y al cabo. Por otra parte, la influencia de Deep Purple se palpa en otros momentos del álbum como en "My Time".
Las presentaciones en directo de la banda trasmiten feeling y calidad a partes iguales, en la media actuación que pude ver de Barcelona (Entrar justo y la cola del puesto de merchandising me mermaron de disfrutar del show completo visualmente pero puede escucharlo) abriendo para Kiss lo comprobé. Empezaron tirando de single con "Mexico", Corabi y Mendoza se compenetran en las voces de forma increíble (estos dos tíos merecen algo mas),aunque llenaron su set de versiones ("Hush" asomo la influencia Purple otra vez), que bien podrían haber dejado en tiempo a sus temas propios, ¿Sera falta de confianza en sus propios temas? Estaría bien poder comprobarlo en formato club.
La banda con sede en Nashville representa en su música esa amplia paleta de influencias de la cultura americana en cuanto a influencias musicales se refiere, es decir el blues, los sonidos pantanosos, las canciones cantadas en el porche de una granja, las guitarras Slides, banjos acelerados y puntiagudos, las voces femeninas con carácter, el contrabajo que mira a los años 50’s, etc…. En todo un ejercicio de lo que podríamos llamar Alt-Country Por no hablar de su imagen, por los estilismos de sus miembros éstos podrían estar en bandas Hillbillies o directamente en los Lynyrd Skynyrd de los 70’s, o bien su personal femenino, comparada con Janis Joplin. No negaremos que el regusto a “Hipster” también les acompaña, aunque la banda tiene un largo recorrido, basta con buscar por Youtube la cantidad de vídeos en diferentes shows y tesituras en que se mueve la banda.
Por otra parte, pertenecen al sello Bloodshot Records, una seña de calidad para presentar los temas de su álbum de debut bajo el co-liderazgo de la voz oxidada de Timothy Steven Corey Parsons y la amable voz de Mary Beth Richardson’s. Habitualmente necesito más guitarra en los discos de raíces y me gusta que miren más al rock, en este caso la balanza se decanta algo más por las canciones con menos garra, pero éstas presentan un trabajo muy elaborado y tiene una aire que se retro alimenta en todo momento del pasado.
El álbum se abre mordiendo con “The Breeze”, que propone un ritmo trepidante de un banjo bajo la voz ácida a lo The Cramps, el Honky Tonk de “Waitin” podría ser otro ejemplo de los derroteros que toma un disco que después de unas cuentas escuchas se empieza a apreciar en su conjunto. En el otro lado tenemos los temas liderados por la voz femenina y que suponen un viaje a un pasado al estilo Rockabilly, si Jonn Waters hiciera una segunda parte de “Cry Baby”, muchos de esos temas podrían aparecer en el film. Basta con pegarle un vistazo a la portada del disco para ver calor todo lo comentado anteriormente.
En 1991 y todavía sin entrar en estado comatoso por la movida alternativa, el Heavy Metal en todas sus vertientes gozaba de una salud de acero y grandes giras recorrían USA para demostrar su dominio, como es el caso de "Operation Rock & Roll" (creada en honor de la victoria de la guerra del golfo ¿?) que juntaba a Metal Church, Dangerous Toys, Motorhead, Alice Cooper y Judas Priest. Headbangers Ball era el programa estrella de la MTV y la juventud se rendía ante cualquier banda a la que allí se le daba juego, caso sobre todo de Dangerorus Toys que parecían que esta gira los apartaría de ser una promesa (bajo el paraguas de Sony, para mi siempre fue una banda de segunda) y para Metal Church que en ese año uno de sus vídeos “A Date With Poverty” no pasó de sonar y que los situaba directamente en convertirse en un referente del metal, nada más lejos de la realidad un poco mas tarde,unos desaparecieron y los otros mal vivieron como banda de "Pseudo" culto dentro de la escena Heavy Metal.
En el caso de los tres grandes que encabezan la gira, Motorhead curiosamente fueron los peor tratados, en muchas ocasiones prescindieron de ellos en varias fechas de la gira, y eso que presentaban su e último gran disco,el espectacular "1916". En aquella época se presentaban como formato de banda de cuatro miembros y su volumen era atronador, confiaban en su nuevo álbum y sus temas sonaban junto a sus clásicos habituales fuera de cualquier parafernalia escénica. Alice Cooper por el contrario gozaba de su segunda juventud y necesitaba exhibir su poder con un escenario con una calavera y unas manos a los lados que eran el punto extra de "Hey Stoopid" un disco que ahora se degusta mejor que en su momento, ya que se presento demasiado cargado de colaboraciones y disperso pero que por lo que cuentan directo funciono.
Las grandes estrellas eran Judas Priest, que con "Painkiller" necesitaron demostrar que ellos eran el verdadero Heavy metal, que queréis que os digo,para mi esos no son los Judas Priest que me gustan y ese disco nunca lo he aguantando en exceso, quizás mas de un me trate de loco, pero se me hace cansino. Por lo que he leído de sus shows, puede que sean algo como lo que vimos por estas tierras, una banda poco compenetrada y un Halford que parecía estar ya en otro sitio, algo así como el show de Rock in Rio 91, tachuelas, Harleys, Riffs de guitarra clásico y un líder fuera de contexto que no invitaba a la compenetración, les salvaban los temas. Sin duda esta sería una de las últimas grandes giras a nivel USA de banda dentro del panorama Heavy Metal, es decir cuando reinaba en todas las cabezas de la juventud americana.
De toda la generación de bandas de Hard Rock americanas de finales de los 80’s y que actualmente siguen en activo (con mas o menos porcentaje de miembros originales), Little Caesar se muestra como de las que mejor formar tienen a nivel musical, una banda engrasada y perfectamente compenetrada, suenan más Rock And Roll que antes, pero siguen teniendo el poso de compañeros de aventuras en su momento como Junkyard, The Tour Horsemen o Circus Of Power, tíos que estaban más interesados en el concepto Rock and Roll, tatuajes y motores rugiendo que en aplicarse maquillaje y laca.
Gracias a “Chain Of Fools” la banda tuvo sus quince minutos de gloria, pero seguro que Ron Young sigue recibiendo más cheques por su aparición en Terminator 2 (motorista que sale disparado por la ventana del bar) que por la música que produjo en sus inicios o bien en sus fantásticos recientes discos. Pero aquel disco de debut no solo contiene la versión que los puso en el mapa, esta lleno de fantásticos temas Hard Rockeros como “Hard Times” o “Rock And Roll State Of Mind” y del cual se nutre el setlist de sus shows. Por otra parte, destacar que Pharaoh un ex The Four Horsemen sustituye a Fidel Paniagua en el bajo.
Bajo un calor y humedad abrasadora en la sala (Ron Young dio buena cuenta en varias veces de la humedad que se pegaba en sus tatuados brazos), el apenas centenar de personas que nos encontramos allí disfrutamos de un show que empezó algo desconectado por parte de sus miembros, puede que por el cansancio de una larga gira por la península y que finalizaba ese día antes de volver a casa. Bastaron unos pocos temas para despegará el show y éste llegará a uno de su punto álgido con el medley de “Every Picture Tells A Story / Happy (Rod Stewart//Rolling Stones)“ y que se remato con una de sus primeras piezas “Down To The Wire”. No puedo dejar de destacar el efecto nostálgico de éste tipo de shows, que solo atraen a pocos seguidores de una movida que parece que se diluya poco a poco como una cerilla.
Posiblemente una de las reuniones mas necesarias dentro del panorama del Metal//Hard Rock 90's era la de Pepper Keenan con sus compañeros de COC, tuvieron en la punta de sus dedos explotar como banda y llegar merecidamente mucho más lejos, pero nada de eso paso, Pepper les dio la espalda por Down y éste si se ha convertido sin desmerecer al resto de sus miembros en un personaje de referencia en el Hard Rock pantanoso, etc.... Desgraciadamente y viendo la respuesta en cuanto a afluencia a sus shows (al menos en la Península), las nuevas generaciones que abarrotan lo shows de Down no tiene en su dieta musical a COC, graso error ya que la base de la banda de Anselmo es el aire pantanoso de los de Carolina del Norte, pero eso es otra historia.
Mi último contacto con COC se remonta a diecinueve años atrás, teloneando a Metallica en 1996 en un show de aire nostálgico para mi y que recuerdo que sonó realmente mal pero que disfrutamos muchísimo, en ese aspecto la banda desgraciadamente se mueve en los mismo parámetros, la sonorización de la sala no dejo escuchar de forma clara un voz que se ahogaba entre las guitarras. De todos modos esos aspectos no empañaron la entrega de una banda que se muestra claramente como unos "Masterclass" en lo suyo, están compenetrados (pese algún desfase en cuanto al ritmo de batería), disfrutan tocando y tiene un repertorio impecable.
Basaron su show en "Deliverance (1994)", su obra clásica y bebieron del resto de sus discos de la época Keenan, por lo que es jugar a caballo ganador, sonaron todos los temas que esperábamos, cargados de hard rock, riffs y aires pantanosos. Por poner alguna pega a parte de la del sonido, me hubiera gustado que se le hubiera dado mas juego a un disco como "America's Volume Dealer (1998)" ese disco suena a puro desierto de Birmingham con mucho Boogie, si es que eso es posible. La banda esta preparando un nuevo disco que esperemos que mantenga el ritmo de los trabajos que editaron juntos y Keenan no caiga en la repetición de acordes y "tics" de los últimos discos de Down, estaremos preparados.
Eagles Of Death Metal convierten cada uno de sus shows en una fiesta de viernes noche, da igual el día de la semana que sea y la ciudad donde estén, salen con ganas de juerga y de contagiarla a todos los que tienen delante, y lo consiguen. Jesse Hugues es como el eslabón intermedio entre un macarra tatuado que persigue todas las tías del barrio pero que también disfruta en una buena fiesta en "La Ostra Azul", el bar de Loca Academia de Policia, ese mostacho y sus camisetas ajustadas con tirantes atraen a ellas (da igual la edad que tengan) y a ellos. La propuesta es sencilla, un puñado de buenos temas, si algunos suenan parecidos entre ellos y puede que no acabes de tomarlos en serio, pero no hay duda que tiene buenos riffs y son efectivos, su trabajo con Homme a dado para estructurar un buen show.
Pero antes de EODM abrieron la noche el jovencisimo dúo Dolomite Minor, procedentes de Southampton su sonido como es obvio se basa en una potente base rítmica y una guitarra cargada de efectos, recreando ambientes oscuros, asperos e incluso con un toque con deje de metal pesado. Imaginaros a Black Rebel Motor Cycle Club convertidos en duo, sonando con influencias de The Jesus And Mary Chain o Black Sabbath, temas como "Let Me Go" mostraron ese sonido. Son muy jóvenes y han girado por los festivales de toda Europa, en directo no fueron muy comunicativos pese a su juventud, esperemos que despeguen y se dejen llevar todavía mas en directo.
A ritmo de un "Mash-Up" del "Lets Dance" de Bowie y del "Everybody Dance Now" de C&C Music Factory y bajo la humareda de un "porro" generosos Jesse Hughes sale bailando junto a su banda, acompañado de su ya habitual escudero David Catching (El Rancho de La Luna, Masters of Reality, etc...) el cual también se ha metido el papel festivo de la propuesta de la banda. Sobre todo en la parte inicial del show el ritmo es muy elevado, los temas se enlazan junto a los gestos de Hughes, no hay mujer que no se lleve un guiño suyo ni hombre que no reciba un choque de mano, una fiesta. "Bad Dream Mama", Cherry Cola" calientan el ambiente y lo remata cuando Hughes se descuelga la guitarra y nos ofrece sus bailes de Travolta vacilon en "Complexity", tema de su próximo álbum que ya aparecia en el proyecto en su proyecto en solitario Boots Electric.
La propuesta vacilona sigue con los dos bajos y coros de "Wannabe in LA", ésta cae un poco el ritmo pero sirve para presentar temas nuevos que no suenan nada mal "The Reverend" de corte bluesy y otro pelotazo bailable "Silverlake". Con todo esto y tanto banda como publico entregados, ambos estábamos muy a gusto (influye el local, una discoteca en unos bajos de un pasaje llena de columnas de espejos y bola en el centro), llega "Boys Bad News" y el fin previo a un bis de Hughes en solitario versionando a los Stones con "Brown Sugar" y la complicidad del publico. El fin de fiesta lo formo un bis final con "I Only Want You", que dio paso a "Speacking In Tongues" que se alargo con solos innecesarios pero que acabo con la mitad de las mujeres sobre el escenario, con Hughes repartiendo "morreos" a todas las interesadas. Sin duda, puede que EODM no acaben de enganchar a digamos un público mas "serio", pero que queréis que os diga, no creo que nadie se fuera del local sin una sonrisa.
No perderemos mucho tiempo (bueno, si) en si esta bien o mal que la banda vuelva a estar en activo tras su vuelta en 2012 después de la anunciada muerte en los 90’s o bien que hayan resucitado de nuevo solo un año de su segunda muerte, por lo que de momento han gastado tres vidas, si habláramos de un videojuego, seria la última. Esta claro que ser activista y anti todo no llena tu cuenta corriente, por lo que ha sido necesario tragarse todo el discurso post primera y segunda muerte de la banda para volver y aprovechar de nuevo el estado de culto de la banda, eso si, parece que perderán unos cuantos de sus seguidores más fieles y con principios. Por otra parte, como en “casi” todas las reuniones algún miembro se baja del carro, ya sea con o sin polémica, en este caso el guitarrista Jon F. Brännström.
Si nos ceñimos a los estrictamente musical, todo el mundo esperaba una continuación lo más próxima a “The Shape of Punk to Come (1998)”, como si hubieran pasado diecisiete años. Estoy seguro que si Refused no se hubieran separado en 1998 su sonido hubiera girado hacia la innovación con mas motivos electrónicos, etc… en su música y no se diferenciaría en exceso a lo que nos presentan actualmente. Por otra parte, sería absurdo esperar un disco de Hardcore al uso, los proyectos una vez finiquitada la banda por parte de sus miembros (The Internacional Noise Conspiracy, IVSN, Abhinanda, etc…) no dan una pista a ello y quizás solo en la inicial “Elektra” es donde menos innovaciones encontramos con un sonido directo, Riffs marca de la casa y que encajan totalmente con su pasado, situada en el inicio del álbum puede parecer que su sonido continua, pero el resto del álbum es toda una variedad sonora, que si bien es destacable Porque demuestra que han hecho el disco que han querido, también representa el riesgo del mismo.
En "Old Friends / New War" nos encontramos con electrónica, voces sampleadas o filtradas, acústicas, percusiones, gritos, etc...un claro ejemplo de tema que esta muy bien trabajado y que abarca diversos elementos, "Dawkins Christ" tras unas voces femeninas arranca entre guitarras realmente heavy metálicas de la vieja escuela y encajando entre redobles y cambios de ritmo, así mismo destaca la voz que mantiene el ritmo del tema, "Françafrique" descoloca pero que queréis que os diga, si os despojáis de prejuicios se disfruta como con esos temas de Faith No More que nos hacían fruncir el gesto para luego disfrutarlos, el grito antes del bloque de la letra de "Kill, Kill, Kill" resulta muy molon.
Para "Thought Is Blood" mantienen el ritmo intranquilo hasta que explota en mitad del álbum para relajarse hacia el final con algún que otro arreglo electronico antes del estallido final, "War On the Palaces" podría encajar como guiño al Rock And Roll de los Stooges, cargado de Soul y esos ambientes generados por los vientos y las guitarras filtradas, por no hablar del vacilon estribillo. "Destroy the Man" no acaba se funcionar, ese estilo demasiado atropellado no engancha y se hace pesada, al contrario que “366” que empieza gritona y bajo los parámetros habituales se muestra como una pieza marca de la casa. En "Servants of Death" la electrónica abraza la cara funky de la banda, algo así como el hardcore versionando a Prince, eso si, cargado de elementos bailables, "Useless Europeans" supone el punto final a modo de tema introspectivo, de un álbum que abarca todas las influencias de una banda que se muestra ambiciosa porque se hable de ellos, ya sea con su música o bien con su discurso ya poco creíble fuera de ella.