viernes, 1 de noviembre de 2013

A Place To Bury Strangers + Bambara- Razz3, 31/10/2013.

Cuando una banda pone a la venta en el "merch" una bonita caja de tapones para los oídos, esta claro que la descarga de volumen que se avecina es considerable, aunque en este caso yo también hubiera puesto una máscara anti humo y unas gafas para los destellos de las luces. Si con A Place to Bury Strangers ya estaba avisado, con la descarga de Bambara no, y mis tímpanos sufrieron. El titulo de uno de sus discos, te deja una pista clara "Dream Violence (2012)", y con puro carácter de violencia sonora, los amplificadores se suben al máximo, las luces se encienden y se apagan destelleando tu vista, los bajos te machacan entre una irrupción sonora entre el Noise, la calma tensa y la experimentación, todo adornado  con miles de pedales.


Una vez pasados los momentos de calma tras la actuación de Bambara, una espesa capa de humo, distorsión, fuzz y proyecciones da paso a A Place To Bury Strangers. Se les fue la mano con el humo, pero su cometido no era que les viéramos la cara, si no noquearnos con un sonido que cabalga sobre el filo más contundente y noise, en directo no hay margen para los destellos más Pop que si asoman en sus discos. Bajo movimientos espasmódicos, la guitarra rezuma las notas de sus temas, esos que beben de The Jesus and Mary Chain pero con un punto más de gas o directamente del Post Punk, pasando por Dead Moon, de los que se muestran totalmente fans, ya que han grabado un Mini Lp de versiones de la banda.


A todo lo citado anteriormente, debemos añadirle ese punto de canción de carretera futurista que en ciertos momentos y cuando bajaba la capa de niebla, parecen creadas para una versión de Blade Runner desértica. Con todo esto, y con una amplia discografía a sus espaldas, los de Brooklyn se marcaron un show oscuro y vibrante para un publico que se quedo muerto (literalmente, poco se movían). Para rematar guitarras y pedales chirriando y una porción extra de humo, para sonar ya por los altavoces de la sala, un tema de claro regusto AfterHours a modo de despedida entre neblinas.